Los inquilinos, cuando van a alquilar un inmueble, deben contar con un seguro para inquilinos que garantice una protección de sus bienes personales, y que además le proteja de los problemas que puedan tener con los propietarios de la vivienda.

A diferencia del seguro de hogar convencional y el seguro de alquileres, que están diseñados especialmente para los propietarios, los seguros para inquilinos suelen ser bastante más básicos en sus garantías y económicos, pues únicamente tienen que garantizar los bienes y pertenencias del asegurado en si.

Las coberturas más corrientes que se pueden encontrar en el seguro para inquilinos, suelen ser la protección judicial del asegurado para cuestiones relacionadas directamente con el alquiler de la vivienda o disputas con el propietario del inmueble.

Asesoría telefónica para el asegurado, con un servicio telefónico disponible las 24 horas del día. Con este servicio, el asegurado será atendido por profesionales de diferentes sectores, que lo asesorarán o le paliarán las dudas que tenga.

seguros inquilinos

Para que el seguro tenga garantías completas, debe incorporar coberturas para el hogar, como las garantías para muebles, ropas y utensilios, electrodomésticos y aparatos eléctricos, que pertenezcan al inquilino, que en caso de siniestro las reparaciones y reposiciones, correrán a cargo de la aseguradora.

Las coberturas más importantes que debe cubrir son:

  • Robo
  • Actos vandálicos
  • Sustitución de cerraduras
  • Atraco
  • Uso indebido de tarjetas de crédito
  • Asistencia de viaje
  • Pérdida de alimentos congelados
  • Asistencia a empleados domésticos

Además, existen dos modalidades de contratación, las cuales variarán el precio de la prima a pagar por el asegurado. Por un lado, están las garantías de valor a nuevo, con las cuales el inquilino recibirá indemnización por sus pérdidas por valor del coste en el mercado. En la otra modalidad, el asegurado percibirá una indemnización por el valor real de sus pertenencias.